La terapia psicológica es un lugar único y muy especial en tu vida, del cual podrás servirte para mirar bien de cerca todo aquello que te rodea, así como lo que ocurre a nivel interno, y desde ahí, poder tomar decisiones que te acerquen a lugares más sanos de los que te encuentras en estos momentos ya sea a nivel familiar, contigo mismo/a, de pareja, laboral, amistades etc.
El tipo de terapia puede variar mucho dependiendo del profesional con el que te atiendas, así como de la modalidad o enfoque desde el que se trabaje ya que existen muchos, y muy diferentes entre ellos (quizás has oído hablar de la terapia psicodinámica, cognitivo conductual, sistémica, EMDR y muchas otras). Tanto comenzar o continuar tu terapia, así como decidir con quién, van a ser decisiones importantísimas a tomar y las cuales posiblemente tendrán un gran impacto en tu vida, por eso pretendo ayudarte desde mi experiencia tanto profesional, como psicoterapeuta asi como personal, por mi propio proceso de terapia.
¿Cuando debo ir a terapia?
Los síntomas por los que las personas acudimos terapia suelen ser de tipo emocional o psicológicos (pensamientos intrusivos, obsesiones, problemas en las relaciones familiares de amigos o de pareja, tristeza, celos, nerviosismo, sentimiento de inferioridad, miedo a perder el control etc.) o tipo físicos (dolor de cabeza sin causa orgánica, afecciones estomacales, irregularidades hormonales, niveles bajos de energía etc.)
En ocasiones, ocurre que nos encontramos viviendo una realidad que no nos satisface, una vida que no es la que deseamos vivir, puede que creamos que lo tenemos todo y aun así estamos sufriendo sin una lógica aparente. Hay personas que viven una realidad engañosa la cual el/ella mismo/a inconscientemente ha creado, para evitar sufrir, una realidad que no le hace feliz, una realidad que puede que hasta considere injusta.
Estas percepciones pueden ser abrumadoras y desencadenar emociones intensas.
En mi experiencia existen dos motivos principales por los que una persona decide dar el paso:
- A veces, nos recorre un sentimiento de angustia, el cual no llegamos a comprender, ni somos conscientes de la causa, pero sabemos que no es por ahí, no queremos vivir con ello o incluso sentimos miedo de que con el tiempo aumente o vaya a peor. Lo cual es muy probable que ocurra si no lo atendemos debidamente y/o no le dedicamos la atención que merece. La mayoría de veces, es a partir de los síntomas que comenzamos a ser conscientes de algo que ya existía y no nos estaba haciendo bien.
- Otras veces hemos identificado ¨el problema¨ y necesitamos servirnos de un apoyo o acompañamiento, reflexionar sobre una decisión importante, hacer algún cambio difícil etc. Puede ser que te encuentres en una situación de la que quieres salir y/o necesitas hacer un cambio que te está costando ya sea a nivel personal, familiar, profesional, de pareja etc.
Sean los motivos que sean, estos son algunos de los puntos imprescindibles a tener en cuenta que podrán ayudarte en tu elección.
¿Qué tener en cuenta?
- Que el profesional con el que te atiendes esté debidamente cualificado y sea miembro colegiado, cuente con años de experiencia en terapia, así como con la debida supervisión de casos.
- La alianza terapéutica sigue siendo el mayor indicador del éxito terapéutico. Debes asegurarte de que tu terapia te ofrece un espacio totalmente confidencial y seguro, donde sentirte libre y poder abrirte sin ningún miedo a ser juzgado/a. Un lugar de respeto absoluto y confianza donde sentirte compredido poder sacar todos tus miedos, angustias y preocupaciones etc. La relación con tu psicólogo/a, la confianza depositada en este espacio y el compromiso por ambas partes, son factores fundamentales para que la terapia te sirva, para que puedas salir de donde estás y consigas resolver y avanzar para no volver a repetir.
- Tu psicólogo/a no debe aconsejarte, darte tips o soluciones a tus problemas. Pero si, con la guía, ahondar en la causa de tu sufrimiento y mediante la reflexión y el descubrimiento, descifrar exactamente de qué se trata hasta que tomes nuevamente el control de tu vida.
Te acompañará durante un proceso de descubrimiento, aumentando tu nivel de comprensión y pudiendo decidir conscientemente qué camino te beneficia más tomar de aquí en adelante. - La persona con la que te atiendas debe guiarse por principios fundamentales tales como la ética profesional, la confidencialidad, el respeto a la intimidad, la aceptación incondicional, la calidez y la empatía, creando un espacio seguro y de confianza para juntos trabajar hasta llegar a la comprensión y solución y/o mejor manejo de tus problemas.
Puede que tengas personas a tu alrededor de confianza que te respetan y ofrecen apoyo y comprensión, y si es el caso, es fantástico. Sin embargo, hay pensamientos inconscientes a los cuales la introspección individual no alcanza, y por lo tanto, el espacio de análisis es imprescindible, ya que es algo que solamente un profesional con experiencia podrá ofrecerte.
En terapia trabajaremos con situaciones del día a día o del pasado, problemas, emociones, conflictos, sueños, recuerdos, etc. Por eso, es común que entre sesiones, y a consecuencia del trabajo realizado a nivel inconsciente, recuperes ideas y/o memorias que creías haber olvidado.
A pesar de lo que muchas personas aún creen hoy en día, ofrecerte la terapia que necesitas es y será siempre un acto de amor propio.